domingo, diciembre 27, 2009

Revista Política La Verdad

ayer en una fallida borrachera encontré el material impreso de la publicación La Verdad. Revista política, cuyo giro es la crítica al poder (que no deja de ser un tanto tendenciosa, aunque en el fondo busque la objetividad) y las múltiples mañas de las que se valen nuestros bellos dirigentes políticos, en un país que cada día se va más a la mierda. divertido. el link: http://revistalaverdad.com.mx/

domingo, agosto 30, 2009

Dante Reloaded

lunes, agosto 24, 2009

Una silla, SCLC, agosto 2009



lunes, mayo 25, 2009

Una cita de Marcel Proust

Me imaginaba, sin duda, puesto que mi pereza me había inculcado el hábito, cuando del trabajo se trataba, de postergarlo día tras día, que también la muerte podría posponerse de igual modo.

domingo, mayo 10, 2009

Dos poemas de Arquiloco

El mercenario lleva todos sus activos entre el pecho y la espalda. Una estocada rápida, de no más de cinco centímetros de profundidad, y los activos y su dueño —en menos de lo que dura un parpadeo— desaparecen como si nunca hubieran existido. El hecho impregna la vida del mercenario de una melancolía que ninguna soldada pueda disipar. Esa melancolía es el tema principal de Arquíloco (siglo VII a. C.), que fue mercenario toda su vida. El poema que sigue es un buen ejemplo de ello. Y lo presento aquí en mi versión.

La queja del mercenario

Me dan dentera
esos oficialillos barbilindos
que se pavonean por el campamento
con sus escudos labrados,
al aire las cabelleras
perfumadas.
Creen saber ya
todos los secretos
del arte militar.
Yo prefiero
mil veces a esos otros camaradas
chaparros, peludos y burdos,
y que recién llegados del surco
no te traicionan
en el campo de batalla.
Con sus piernas velludas
y zambas
siempre acuden si en las refriegas
te ven en apuros.
Esos camaradas,
hediondos a mierda
y a sudor, son para mí
más elegantes y bienolientes
que todos los aristócratas
de Atenas juntos.
Dame, oh Palas
Atenea, memoria
y que recuerde yo el nombre
de aquel agricultor pestilente
que me salvó la vida cuando estaba
un espartano a punto de degollarme.
Prefiero mil veces
a esos soldados chaparros
peludos y burdos,
que recién llegados del surco
no te traicionan en el campo de batalla.
Cada uno de esos compañeros,
con sus piernas cortas y zambas
es, de la cabeza a los pies,
todo corazón. ~


Autorretrato

En mi lanza
llevo ensartados panes.
Por mi lanza
escurre vino de Ismaros.
Apoyado en mi lanza,
de pie, en el alto,
sano, sereno, impasible,
como y bebo. ~

Versión y notas de Jorge Hernández Campos.
Fuente: Letras Libres.