lunes, octubre 25

Laberinto

En el amor no hay reglas,
y un día apareciste en el lugar correcto
(o quizás el menos adecuado).

Ahora no sé qué responderte.
Me tienes atrapada en este laberinto.
Quisiera escapar de lo que soy
y dentro de ti perderme para siempre.

Sin embargo, no me atrevo
aunque la eternidad de este deseo
valga un solo momento.

Y ese momento es lo que somos
(o quizá nunca seremos).

30 comentarios:

Anónimo dijo...

Dios!! ME gusta mucho, mucho!! Gracias Fabián. :D

Anónimo dijo...

¿Cómo poder hablar de lo correcto
si no hay reglas que definan lo que es?
Habrá poesía en algún verso
pero los tuyos son de manojo en el mercado.

¿Ahora no sabrás qué responder?
Las malas plumas son peores que el más barato tinto.
Sal de tu laberinto y rompe los espejos,
que eso de “perderme dentro de ti” es cosa de conejos.

Sin embargo no te atreves
y responderás este mal parafraseo
para aliviar el tormento.

Y ese tormento es lo que somos
(tú y yo, sin saber quiénes somos, lo seremos).

Anónimo dijo...

Pa su mecha./Corre la poesía como vómito en este lar./Uno a otro se echan/y quise meterme a jugar./¿A qué sabrá la mierda que escriben unos/la hiel que destilan otros?/

Anónimo dijo...

¿Tanto alboroto por un poemajo?
Sabe mejor mi gargajo.
¿Quién dice que no?
Si yo escupo en este blog
aumentarán las arañas,
los gusanos,
las verdes moscas
y las sucias ranas.
Mi adjetivo es poderoso como el semen de Huidobro,
como la mierda de Miller en París.

Oliverio de Rodas dijo...

¿Cómo poder hablar de un buen idiota
si el idiota que tú eres ni siquiera
sabe darle ritmo a los insultos?

En los mercados me crié, y por ello
estos versitos no son nada comparado
a la mierda que te escuece en la garganta,
(congratúlate a ti mismo cuando aprendas
a leer, compañerito).

Qué calor, qué calor, amigo mío,
este tormento que provocas en mi entraña
me da ganas de invitarte una caguama,
aunque quizá no frecuentes los lugares
que conozco pues no aceptan señoritas.

Oliverio de Rodas dijo...

Te superaste, compañero,
y entiendo que el ocio corroe tus entrañas.
Además de, claro, el arrojo del imbécil
que se tarda unos minutos
en hilar algunas idioteces.
Si tu semen fuera igual
de poderoso que los versos de Huidobro,
no habrían "verdes moscas"
ni "sucias ranas" en este blog demeritado.
(Y encima de ello te atreves
a citar, con su mierda de caché
para estos años, al buen Miller
que en su tumba de seguro se revuelca.)
Creo que te quedas corto, camarada,
y lejos de insultame tú me halagas:
atiende las lecciones del maestro,
y date cuenta (si no sabes,
pues seguramente, poetastro,
eres muy dado a granjarte
fuera de tu casa, gran respeto
a escondidas de tu madre)
que ya Huidobro dijo:
"adjetivo que no da vida, mata",
y lo tuyo no son más que insultos sonrojados
que animan a las ninfas de mi erecto bosque.

Anónimo dijo...

Entre anónimos y anonimatos
se despellejan estos gatos.
Uno muestra su retrato,
el otro pica con sus garabatos.

Anónimo dijo...

Salió a defender su tienda el gran Oliverio de Rodas,
escupiendo al pequeño Anónimo por sus sencillas jodas.
Espada en mano habla de idiotas y ritmo en los insultos
y hace que este blog parezca un ring para putos.

Anónimo dijo...

Orgulloso de su mercadorigen
lanza más versos que Paz en su Piedra de sol
(aunque ante esos los suyos nada son).

Anónimo dijo...

Pobre Anónimo (comemierda como aborigen)
ha de estar aprendiendo a leer en su colchón
pues la respuesta de Oliverio le ha golpeado el corazón.

Anónimo dijo...

Amigos míos, déjense de tormentos y calores,
mejor vayan decidiendo el lugar pa’ las caguamas.
Si son machitos o son damas,
qué importa, que no se les suban los colores.

Oliverio de Rodas dijo...

Un duelo de este tipo es necesario
para afinar con gusto el estilete.
Más gusto da saber que lo nuestro
no termina, si ud. acepta
mi buen gato caballebrio,
barajarnos unos guascas
en una soleada cantina de conejos.

Anónimo dijo...

Mis estimados adversarios:
asistan a la cita con machete.
¿Qué harán? ¿Lanzarse otro denuesto,
pasarse de la estupidez la receta?
Buenos gatos callejeros
no me tengan en ascuas
y atiendan mis consejos.

Oliverio de Rodas dijo...

Pues ahora resulta
que un tercero se ha colado
en esta justa. Ring de putos
llama a este blog mío,
diminuto hasta el momento
en que ambos arribaron.
Gatos callejeros nos bautiza
y además de "buenos", califica.
Ah, vaya consejos que prodigas,
Anónimo segundo, los doy
por recibidos, y quisiera yo saber
si te nos unes a la íntima batalla
que libremos por sorber esas
caguamas prometidas con patita envinagrada!

Anónimo dijo...

Resulta que estoy adentro
Desde hace diez comentarios.
¿No se habían fijado?
Podría haber muerto
y ustedes ni enterados.
Ahora estoy tuerto
por todo el fuego cruzado.

Con este ojo veo de Oliverio la invitación,
con el que me falta no comprendo su tercera oración.
Errores de semántica, tal vez,
o es que ya piensa al revés.

Anónimo segundo soy,
Tercero quizás,
es todo por hoy.
Llámenme Barrabás.

Oliverio de Rodas dijo...

una sonrisa me provocas,
estimado Barrabás.
aunque la sonrisa
es más de niñas pudorosas,
puedo asegurar que lo mío
corresponde a una carcajada
harto severa,
tan así que a poco estoy
de que me arranquen de la silla
y me escupan de esta cueva.

duelo a muerte, o unas botanas,
tú decides mi estimado
Sarrabás-Barrabas, pues admito
que unas lecciones de cinismo
ya me urgen, y vos,
aunque muy niño,
estoy seguro
que eres además de cínico,

metiche.

(posdata)

y no entiendo a qué refieres
con la tercer línea que adolece
de mudez semántica, pues si enfermo
estoy de sin-sentido, tú cojeas
de otra cosa: no son líneas,
sino versos, lo que aquí esbozamos.

mal educado está el muchacho
que correr desea y ni siquiera
el caminar ensaya.

Anónimo dijo...

Razón le sobra, Oliverio,
al llamar “metiche” a este Barrabás,
pues bronca era ésta entre Don Anónimo
(que soltó el primer improperio)
y usted que le siguió el compás.

Le sobra también la razón
al hablar de sonrisas de niñas pudorosas.
¿No es eso lo que le provoco?
De usted son esas cosas
y de nada sirve que se justifique.

Haré mal tercio en la discusión
y no servirá a usted mi cinismo,
por lo tanto rechazo su invitación
y botanee con Don Anónimo como si fuese yo mismo.
Reconozco mi niñez
y me inclino ante usted;
en mi vejez
quiero ser como su merced.


Mi posdata no pretende ser clase de semántica
(¿Cómo serlo si mi magisterio se limita
al esbozo de la física cuántica?)
así que dejaré a su cargo la interpretación
de la mentada “oración”.

Cúrese usted de su sin-sentido
que yo me versaré con sus versos.

Anónimo dijo...

Yo, Don Anónimo,
como bien me ha bautizado Barrabás,
buscaré algún seudónimo
que me libre de este terrible tras tras.

Escupitajo tras escupitajo
se ha llenado este blog.
Mejor me voy al carajo,
al amparo del Señor.

Me sorprende que por tan poco
hayan desperdiciado mucho
(risa burlona y estrepitosa).
Escribir sobre mierda es de locos,
mejor cójanse a un chucho.
(Yo sólo dije dos o tres cosas).

Bien les vaya, señores,
tengan cita o no.
Ojalá les pasen los calores,
Para mí es todo por hoy.

(Y para siempre).

Bismark dijo...

No hagas caso a esas mamadas es tu blog y ya esta, tu escribes lo que se te antoja y a los que no les guste que??? ademas si el rio suena es porque agua lleva y muy valientes son al esconderse en el anonimato.

Anónimo dijo...

Don Metiche, excelente mote....
Por cierto donmetiche (en chiquito).........esas rimas son una pena
Oliverio, sus admiradores crecen cada día

Barrabás dijo...

Presume su incólume identidad
el (la) gran señor(a) don(ña) Bismark,
blandiendo su mediocridad
y confundiéndose como abeja en el panal.

Ponga el acento sobre la i,
aprenda a escribir.
¿Cómo le dieron cabida aquí
si escribe “asi”?

Barrabás-Don Metiche dijo...

Antes “Barrabás”, ahora “Don Metiche”.
Van en aumento mis nombres
como en crecimiento los defensores
del Gran Poeta Oliverio.

Habrá que imprimir mi rostro en un afiche
para que en él escupan los hombres
antes de que incineren mis errores
y me envíen al cementerio.

Es muy cierto que mis rimas dan pena:
mezclo las asonantes con las consonantes.
¿Por qué se unió tan tarde a la cadena?
¿Por qué no corrigió mis versos antes?

Su crítica en ningún sentido me envenena,
ni llegan sus palabras como asaltantes.
Espero todo el tiempo la condena
que a mis “versos” dictan los ignorantes.

Bismark dijo...

Es un eufemismo o solo envidia?

un metacomentario?

O son simplemente trolls?

Si no les agrada como escriben los demas no los lean. Por cierto igual en su baño tienen el ultimo numero de tv y novelas deberian leerlo tal vez descubran un error sintactico.

Barrabás dijo...

Respetable Bismark:

¿Se ha preguntado hasta qué punto
el lenguaje preforma el pensamiento?

Con su manía de poner tantos errores juntos
imagino la mierda que tiene en su mente asiento.

Anónimo dijo...

No Don Metiche, sólo donmetiche, Repito: en chiquito...

Anónimo dijo...

:D Oliverio que envidia te tienen..............

Anónimo dijo...

Yo, el Anónimo del segundo comentario,
confieso que he pecado.
(No pensé que Oliverio fuera tan delicado
ni que pasara todo lo que ha pasado.)

Confieso que he pecado, repito,
y me arrepiento por haberles calentado el pito.
Si me lo ordena, Oliverio, mi comentario quito
y evitamos así frases al estilo de Nikito.

Aunque el señor Nipongo se revuelque en el cementerio
por leer su nombre descontextualizado en el blog de Oliverio
era necesario para “burdar” la rima de esos versos tan serios.
(Ja, ja, ja. Esto es tan mierda como un rehabilitado ebrio.)

Anónimo dijo...

Sí, envidia de la buena.
Ya quisiera yo poder escribir esos versos que traspasan la estupidez de sus allegados para posarse en la mente del mundo entero.

Oliverio, acuérdate de mí cuando estés en la Antología de la Poesía Universal.

Liróforo dijo...

jajaja ese anónimo que habla coprofílicamente ¿cree acaso que seguir parámetros definidos por los nopoetas (críticos)es lo correcto? adelante camarada que cuando los oidos están listos para escuchar es cuando llegan las palabras que los llenan de sabiduría, y sólo escribiendo se llega a poeta, no insultando, quizá el pasatiempo de esta persona (pensar en semen y mierda) es más valioso que escribir (quizá por eso no dio la cara, como otros más, para no ser juzgado, aunque claro sería desde la poesía y no desde una filia, o fobia...).
Reto al anónimo a que nos muestre sus escritos, para que el juego esté parejo y podamos ver la razón que lo lleva a ser el juez de tan asurdo veredicto, saludos.
pd. no se trata de susceptibilidades sino de un exceso de arrogancia

El soldado desconocido a quien nadie nunca conoció dijo...

A toda falta sobreviene un castigo. La mía fue vomitar un poco en este, hasta antes de mí, sano blog. Ahora llueven sobre mí palabras como látigos. No suelo guardar todo lo que escribo, no acostumbro escribir todo lo que pienso, por lo que habrá de perdonarme el señor de los oídos listos. Mi arrogancia es tan grande que no dejaré que los perros coman mi basura.